El regalo de Pitu

Esta es la historia de un joven muchacho que lo que más deseaba en la vida era tener una mascota. Sus padres se negaban ya que decían que era demasiado trabajo y no querían cuidar de él.

Una de las noches iba caminando por el parque, algo ronroneaba detrás de unas rocas. El chico, muy curioso y valiente fue a ver qué era lo que había. Unos ojos negros relucían en mitad de la noche oscura y solitaria. Era un gatito negro que observaba cada uno de sus movimientos con gran expectación. Parecía desnutrido y desprotegido. Fue la escusa perfecta para Pitu. Sin pensarlo dos veces, se quitó el abrigo y abrazándolo con mimo para darle calor, le dijo:

  • Cómo eres tan negro, te llamaré Tizón. ¡Vámonos a casa!

Al llegar a su casa, Pitu escondió al gatito en el jardín y entró dentro. Ya era tarde y sus padres estaban preocupados, pero cuando lo vieron entrar en el salón, lo abrazaron al mismo tiempo que lo regañaban. Al final estaban contentos porque Pitu había llegado a casa sano y salvo.

Cuando los padres se fueron a dormir, Pitu, sin hacer ruido salió al jardín a recogerlo. Le puso un poco de leche con unas migajas de pan en un platito.  Lo llevó a su habitación a dormir con él. Pitu estaba feliz porque al fin había encontrado compañía.

A la mañana siguiente, como cada día, su madre fue a despertarlo y para su sorpresa, se encontró al gatito encima de la cama donde Pitu dormía plácidamente.

  • Pitu, ¿qué es esto? ¿qué hace un gato encima de tu cama?
  • ¡Eh!, ¿qué pasa? respondió Pitu somnoliento.

Entoces Pitu se acordó del gatito de la noche anterior y dio un brusco salto en la cama. ¡Oh, no! ¿No te dije que te quedaras debajo de la cama para que mamá no te viera?

Tizón, maulló suavemente y con sus ojitos tiernos se quedó mirando a la mamá de Pitu, al mismo tiempo que se acurrucaba.

Amelia, la mamá de Pitu, dijo:

  • ¡Está bien! Pero tendrás que cuidarlo y darle de comer tú.
  • ¡Bieeeeeeennnnn! ¿Has escuchado, Tizón? ¡Te quedas con nosotros!

Desde aquel día Tizón se convirtió en un miembro más de la familia y Pitu y él se hicieron grandes amigos.

Una noche, Pitu en su habitación se entrenía con unos juegos de magia que le habían regalado el día de su cumpleaños mientras que Tizón jugaba con su padre saltando del sillón a su regazo.

gatonegroniño

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s